El primer secreto del éxito. Parte 1
Decía Emerson que “La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito”
Esta frase la tengo entre una de mis favoritas. Yo también creo que es así. Pero ¿Cuándo dio Emerson con esta frase, cuando ya estaba teniendo éxito o cuando estaba iniciando el camino?
Cuando estamos emprendiendo algo nuevo las dudas nos asaltan a cada momento, ¿lo conseguiré? ¿seré capaz de llegar adonde quiero? ¿perderé mi dinero? Me gustaría hacer lo mismo que fulanito ¿podré hacerlo yo también? ¿Este sacrificio que estoy haciendo me servirá para algo? Y así un sinfín de preguntas, o sea no estamos teniendo confianza en nosotros mismos, al contrario, confiamos lo justito para atrevernos a empezar, que ya es bastante. Si nos atrevemos a empezar, yo diría que es suficiente.
Entonces la famosa frase de Emerson, sacada de parte de un ensayo, yo pienso, que vino después de observar algunos casos de éxito o el suyo propio.
Por lo tanto yo creo qué cuando estamos empezando algo nuevo, tenemos que tener la voluntad de creer en nosotros mismos, ya que aun no tenemos la confianza de la que habla Emerson. LA VOLUNTAD, a pesar de todo, a pesar de que no nos sintamos apoyados por nuestra familia, a pesar de que parezca que las puertas solo se abren para otros, a pesar de lo que sea.
En ese confiar en uno mismo está también lo que conseguimos en la vida. Queremos, por ejemplo estar en una buena galería, pero sin embargo en nuestro fuero interno no creemos que ese sea nuestro sitio, en el fondo pensamos o bien que aun no estamos preparados para «picar» tan alto, o que nuestro dibujo no es tan perfecto o que nuestro curriculum no es el adecuado, o que somos muy jóvenes aun o que ya somos muy mayores, y así todos esos pensamientos nos mantienen en el lugar donde estamos, aunque no queramos estar ahí. ¿Es una contradicción verdad? Pues así es, cuando pensamos que no merecemos algo, normalmente no lo conseguimos, porque nuestras fuerzas no están trabajando conjuntamente por ese objetivo. Las cosas vienen cuando estamos maduros para recibirlas.
No he descubierto nada nuevo, casi todo lo que se conforma en nuestra vida se forja de dentro hacia afuera. Eso es una buena noticia, parece que podemos influir en nuestro destino más de lo que pensábamos. Pero es una mala noticia a la vez, ya no podemos quejarnos más, hemos crecido de golpe.
Entonces llegados a este punto ¿Qué hacer? Si parece que nos boicoteamos a nosotros mismos, si resulta que tenemos al enemigo en casa…, pues trabajar en varias direcciones para tener la plena confianza en que sí nos merecemos lo que deseamos.
Primero trabajar en nuestras habilidades para potenciarlas, me refiero a hacer las cosas lo mejor que podamos. Si nos damos cuenta de que tenemos grandes carencias, por ejemplo pensamos que nuestro dibujo es mejorable (aunque esto siempre lo vamos a pensar) o que fallamos con los colores más que una escopeta de feria, o que la composición se nos cae por todos sitios, pues habrá que aprender. Es una parte que nos dará más confianza en nosotros mismos, aprender lo que no sabemos.
Si tenemos un buen trabajo en el que confiamos, a la hora de enseñarlo vamos pisando fuerte, si no es así, la inseguridad la transpiramos por todos los poros de nuestra piel.
