Cuando empecé a pintar, tenía problemas para distinguir los colores. Parece una cosa sencilla, vemos un color y decimos este es un amarillo, pero no es tan fácil. La vista engaña y lo que parece un amarillo resulta que es un marrón o lo que nos parece un azul resulta ser un gris. Esto pasa sobre todo cuando un color está mezclado, que es casi siempre. Normalmente nunca vemos los colores puros.
Para identificar bien un color se me ocurrió aislarlo del resto de colores de su entorno, y para ello recorté unas ventanitas de varios tamaños, según la zona que quería aislar del resto y…, me llevé algunas sorpresas, lo que creía que era un color resultaba ser otro. Esta herramienta tan sencilla me ayudó bastante.
Las mezclas al igual que los colores son infinitas, pero aquí están las más representativas o las que más me interesaban a mi.
Espero que esta idea te sirva para hacer tus propias plantillas o bien guiarte por estas mismas.
Que pases un buen domingo.