Cómo poner precio a un cuadro
Sé por propia experiencia y por lo que oigo a otros artistas sobre la dificultad con que nos encontramos a la hora de poner precio a nuestro trabajo y los errores que se cometen al respecto, sobre todo al principio cuando no tenemos ninguna referencia anterior porque aún no hemos vendido nada.
La manera más sencilla y práctica es la del ensayo-error. Empezar con un precio bajo que nos parezca ridículo y ver la reacción de los compradores. Si compran enseguida, puede querer decir dos cosas, o bien hemos tasado el precio muy bajo y entonces podemos subirlo un poco más o bien es un precio correcto y por eso se ha vendido rápido.
Para saber si estamos en el precio adecuado, vamos a esperar un tiempo, unos meses, un año, a ver si las ventas son continuas, si lo son, dejamos ese precio. Y podemos subirlo por ejemplo una vez al año entre un 5% y 10%.
Si la demanda es más alta que la oferta o sea que no damos abasto a pintar todo lo que vendemos y aun hay personas que se quedan sin poder comprar, entonces significa que hay que subir los precios para equilibrar la demanda. Esto de subir los precios, se ha de hacer con mucha prudencia para no espantar a los compradores. Un 5% de aumento está bien. Y vamos testando a ver si esa subida ha sido correcta y las ventas no se han resentido. Pero como seguimos teniendo el problema de la alta demanda, quizás tenemos que subir un 10%, esto se ha de ir valorando continuamente para aplicar con rapidez la estrategia adecuada.
Y un consejo: ¡No hagáis caso a lo que os digan desde afuera!, galeristas, amigos, otros artistas, etc. La manera más efectiva es la que he explicado más arriba. Solo testando se sabe poner el precio correcto. Y esto lo sé por propia experiencia. Seguí los consejos que me decían que mis precios eran muy bajos que debía subirlos bastante más. Bien, lo hice y vino la sequía del desierto. Mis ventas bajaron estrepitosamente y reconducir esa situación es muy difícil, te puede llevar años. Los compradores quedan desconcertados y no vuelven.
Yo pensé que esas personas (los galeristas) eran más expertas que yo y no es así. Nadie sabe que valor tiene la obra de un principiante, porque nadie le conoce. El mercado te pone los pies en la tierra, te sitúa en la realidad, es el que rectifica los precios que tú pones. Y no hay más.
También hay ese pensamiento equivocado, de que si pongo precios muy bajos, los compradores no van a percibir ningún valor en mi obra y no comprarán. Van a comprar igual, porque les gusta la obra y por el contrario dejarán de comprarla aunque les guste si el precio está elevado sin que nada lo justifique. ¿Y que es eso que justifica el valor de una obra? La trayectoria del artista, si es reconocido en el mundo del arte, si tiene ventas constantes en el tiempo, si ya tiene coleccionistas, compradores que repiten sus compras, tiene premios, etc. Un principiante puede tener la misma calidad que un reconocido artista, pero no puede poner los mismos precios que este. Ni siquiera puede poner los mismos precios de otro artista que vea o crea que está a su mismo nivel en cuanto a calidad o trayectoria, porque no sabe si ese artista está promocionando su obra, si es conocido en redes sociales, cuántos seguidores tiene, etc.
Está claro que cuando estamos empezando a comercializar nuestra obra. Testar, testar y testar es el único método eficaz.
Qué criterio seguís vosotros a la hora de poner los precios? ¿Qué estrategias os han funcionado?
Buenas noches. A contar ovejitas, je, je.