En esta obra quería trabajar con una gama de colores que predominará el rosa, partiendo de tonos marrones. Primero pinté las sillas y después las figuras que están encima y a continuación pasé varias capas de veladuras en colores rosas.
La historia que hay detrás de este cuadro…, pues, son recuerdos de mi propia infancia, de mis visitas al fotógrafo de la familia, como cuando hice mi primera comunión, que estaba tan emocionada que de pronto lloraba, como de pronto reía y tal como en una película de Fellini, cuando empezaba a llorar el fotógrafo hacia salir del estudio a toda mi familia y amigos, a ver si me serenaba y luego les hacía entrar y entonces yo lloraba otra vez y de nuevo todos para afuera y así varias veces y no había manera de que el fotógrafo pudiera controlar la situación.., en fin que el reportaje de fotos se convirtió en un pasillo de comedias. y más niños de comunión esperando fuera para hacerse su reportaje y el fotógrafo ya de los nervios, de manera que en una de las fotos estoy con los ojos llenos de lágrimas.
Yo sólo tenia seis años, antes se hacía la Primera Comunión muy pronto. Recuerdo que llevaba un libro de nácar y un rosario labrado de plata y el traje de organdí blanco, era precioso, me lo hicieron en mi casa entre mi madre y mi abuela.
