Hay que saber hacer mejor, lo que tu sabes hacer
Dibujo preparatorio para «El cuerpo delicado III» aunque luego hice algunos cambios.
92 x 89 cm.
Oleo s/. lienzo
Cuando yo decidí ponerme a pintar en serio o hacer de mi pasión mi profesión, mi mayor empeño era perfeccionarme, dibujar y pintar cada vez mejor. Ahí ponía toda mi voluntad. Aún cuando no dejé nunca de desarrollar mi potencial, lo que salía de mí, ahora reflexiono y pienso que hacía demasiado hincapié en dibujar más «perfecto» según los cánones de otros artistas o gente del mundo del arte.
Hoy en día pienso que no hay que saber dibujar mejor, como algo fundamental, sino que hay que saber hacer mejor lo que tu sabes hacer. Ahora lo pondré en mayúsculas para que quede claro.
HAY QUE SABER HACER MEJOR, LO QUE TU SABES HACER.
Ojo no estoy diciendo que alguien que no tenga cierta destreza de dibujo básico, no haga nada más por aprender la base del dibujo académico, porque esos son los cimientos que sostendrán nuestra posterior manera de expresarnos a través del dibujo. Pero también digo que hasta ahí. Que no tenemos que ir más allá, que nuestro empeño no ha de ser dibujar como Ingres, o como fulanito o menganito, que tenemos que enfocarnos en desarrollar y perfeccionar lo nuestro. Y ya es bastante tarea, se necesita toda una vida para sacar todo nuestro potencial, por eso no podemos perder el tiempo en aprender a dibujar según la mirada de otros. Sí, porque llega un momento que eso es como una losa muy pesada que cargamos a nuestras espaldas. Llega la liberación cuando decidimos centrarnos en nosotros. «Insiste en ti mismo, nunca imites» decía Emerson.
Pues bien todo esto es para decir que ante todo es primordial creer en uno mismo y en su trabajo. Quien no ha pensado alguna vez eso de «mi trabajo no le gusta a nadie» «nadie me compra lo que hago» y así unos cuantos de pensamientos negros en una noche negra, metido en un pozo negro, ja, ja, ja.
Hay personas que admiran tu trabajo y otras que además están dispuestas a comprarlo, sólo hay que encontrar a esas personas. No hay que dibujar perfecto, no hay que intentar convencer a los que no les gusta nuestro trabajo para que les guste. No hay que adaptar nuestro trabajo para que guste más o a más gente. No. Solo hay que encontrar a las personas que ya les gusta nuestro trabajo, porque comparten con nosotros el mismo sentido de la estética, (colores, formas, etc.) Sólo tenemos que hacernos visibles para esas personas. En eso tenemos que poner nuestro empeño.

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