Una Pintura es un problema a resolver

«Bajo la sombra fresca de un árbol» Esta obra es uno de mis últimos trabajos. Como siempre hay en ella detalles o elementos que no he controlado y que no sé exactamente porque están ahí, surgieron y los pinté. Por ejemplo la niña que está tumbada durmiendo, no se bien si está recogiendo energía de la nube soleada o al revés, lanzando su propia energía hacía arriba.

Quizás,
sea yo esa niña,
que necesita,
una energía especial
y a través de esta obra,
me llega.
Cuando estaba pensando en estos nuevos trabajos quería notar el frescor de los bosques verdes, el olor que me viene de la montaña cercana a mi casa, cuando llueve, el musgo.
Olores y sensaciones que me son agradables, que me transmiten quietud, sosiego. El verde.
Una pintura es un problema a resolver. Es un mundo con sus propias leyes; los colores, las líneas, la composición, el ritmo interior, los materiales, el concepto…, una amalgama de cosas que tienen que funcionar juntas en base al capricho del autor, a su propio código, así que está metido en un buen lío. Cuando ha resuelto el problema, el cuadro se ha acabado. Yo nunca los resuelvo del todo.