Y eso que arrastro un virus gripal que me ha estado fastidiando bastante. Aún así he podido trabajar en algunas cosas.
La semana anterior mostré aquí esta pintura sin acabar. Y que nunca acabaré, porque ya no existe. La fulminé, no con la mirada, sino con los pinceles.
Y aquí, la definitiva. Ahora podría ser divertido eso de buscar las siete diferencias :) Bueno aqui se podrian buscar cuatrocientas, por lo menos. Juzguen ustedes mismos.
¿Que pasó? Demasiado clásica, la anterior. No me satisfacía, no veía ninguna aportación de mi estilo. Me parecía aburrida. Así que por eso repinté encima. ¿Sabes que pasa? que la primera era copiada de una foto familiar y la segunda, la fuí creando sobre la marcha, y francamente soy mejor cuando invento.
También he estado pintando sobre un medallón que hice de cerámica polimérica, que ya comenté la semana pasada, que estaba trabajando con este material.
Mi Estudio está lleno de materiales diferentes y de proyectos varios, ¡vaya una locura! Y el virus gripal también está presente dándome la lata.
Sí, para volverme loca del todo, hoy he estado pintando sobre unos cojines que compré en Ikea y en los que he estado experimentado con diferentes pinturas y técnicas, a ver cual se quedaba fijado y no se iba con los lavados. Ya sé, tengo que usar pintura especial para telas, pero no tengo los colores que me gustan, tengo muchos colores y de diferentes marcas, pero no tengo otros. Total que los pinté con pintura acrílica normal y después los lave y se fue parte de la pintura. Normal que pasara eso.
Ahora los he vuelto a pintar añadiendo a la pintura medio para textil, a ver que pasa, aún no los he lavado porque los pinté hoy. Soy muy concienzuda y después todas las telas que he pintado las lavo con agua muy caliente para cerciorarme de que los colores no se van a ir con los lavados, incluso les echo lejía para más seguridad, aunque no es necesario, sólo con lavarlos hasta 40º como dice el fabricante de las pinturas, ya es suficiente.
Después también he pintado con rotuladores para textil, y la verdad me ha gustado mucho lo práctico que es y lo bonito que queda.
Y basta ya de cháchara. Como dijo Gandhi, «No me cuente el parto, enséñeme al niño»
Pues bien, aquí va el niño :)
¡Ay espero que no se vayan los colores, porque me gustan mucho como han quedado! Y el trabajazo que llevan. Primero hay que lavarlos para que se vaya el apresto, si no la pintura no agarra. Segundo hay que esperar dos horas que se sequen y después plancharlos por la parte de atrás durante 3 minutos o meterlos al horno, cinco minutos, creo que he leído. Prefiero la plancha. Tercero hay que volver a lavarlo. Y de nuevo plancha. ¡Ya está uff!








