Mi madre bañando a mi hermano en un barreño. En aquellos años pocas casas tenían duchas. Tampoco tenían televisores. En mi barrio sólo había una familia con televisor y allá que íbamos todos los niños a ver la tele. Como era en unos bajos, mirábamos por la ventana.
Esa familia como casi todas en el barrio se dedicaba a hacer trabajos en casa y en concreto ahí montaban etiquetas para la ropa, en otra casa almanaques, etc. Veías a toda la familia mirando la tele y cada uno con una cestita en la mano montando las etiquetas. A veces también dejaban entrar a los niños del barrio, te sentabas en el suelo y te daban tu correspondiente cestita llena de etiquetas y mientras veías la película, ibas montando las diferentes partes de la etiqueta.
Nos parecía un privilegio que nos invitaran a pasar en vez de estar afuera pasando frio, pero no sé…, ahora pensándolo bien no sería eso una explotación infantil encubierta, ja, ja, ja.
He tratado el tema del baño en varias de mis obras, como en esta más reciente que la anterior, que se llama precisamente «El Baño». Los colores se ven profundos, brumosos, como irreales, con un acabado muy especial porque las ultimas capas están pintadas a la encáustica, (cera virgen y oleos o pigmentos) trabajadas con espátulas.

El bano.. Awful :)