Proceso de la obra en la que he estado trabajando esta semana pasada.
Título: Children play in the street
100 x 60 cm. (40″x 24″)
Acrílicos y mixtas sobre lienzo
Quería preparar un poco esta obra y no ir a la aventura. Entonces hice un boceto que coloreé en el Photoshop, pero luego me di cuenta de que no me servía para nada, y de nuevo pinté de manera intuitiva y llenando la obra de personajes y elementos a medida que iba pintando.
Fui relativamente despacio para controlar los colores y no irme de la obra. Por eso me mantuve en la gama que ya tenía situada en la casa, de los cremas, para el vestido de la niña principal.
Hay un truco que aprendí de los grandes Maestros que para que una obra tenga armonía en su conjunto, refiriéndose a los colores. Hay que pintar el fondo todo del mismo color.
Por ejemplo al pintar un cielo, pintaban un fondo de color rosa o amarillo o el color que fuera y después encima el color definitivo y las nubes etc, de manera que el color del fondo siempre se reflejaba a través de la capa de arriba. Eso crea una armonía de conjunto.
Yo he hecho lo mismo, he aprovechado el turquesa del fondo, que se ve a través de la cara de la niña y el vestido.
El gato está vivo, por si hay alguna duda, sólo que en ese momento no conseguí pintar un gato de pie y quedó bocabajo. Se impuso y yo soy muy obediente.
Que quieres quedarte bocabajo, ¡Pues quédate!
Y aquí la obra ya acabada. El título de la obra tiene que ver con mi propia infancia y la pérdida de libertad de los niños de ahora, con respecto a la que teníamos los niños de antes, de poder jugar en la calle. Éramos niños callejeros, sólo subíamos a la casa a comer y a dormir. La calle era de los niños. La calle era nuestra.
Creo que voy a seguir desarrollando este tema, casa al fondo y tal…, bueno ya veremos, no puedo asegurarlo.




